ultima actualización
18 de mayo del 2012
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La embolización arterial trans-catéter es un método
de tratamiento efectivo y seguro para el sangrado genital en diversas
situaciones clínicas. Sus ventajas incluye la facilidad de
detección de vasos sangrantes, la capacidad de obtener un
rápido control de la hemorragia con o sin identificación
del sitio sangrante, capacidad de evaluar fácilmente el éxito
o fracaso del tratamiento y de reinstituir un tratamiento de embolización
en el mismo vaso o en vasos colaterales, disminuir la incidencia
de resangrado debido a las oclusiones más distales producidas
por la embolizacion, en relación a las obtenidas por la ligadura
quirúrgica.. La posibilidad de evitar los riesgos quirúrgicos,
preservar la fertilidad y tener hospitalizaciones más cortas
son beneficios importantes para el paciente y para los sistemas de
salud .En los pacientes con hemorragia ginecológica benigna
y obstétrica el objetivo primario del tratamiento es rápidamente
identificar los vasos sangrantes y ocluirlos, dando una oportunidad
a los mecanismos hemostáticos normales para ponerse en funcionamiento..
Excelentes respuestas a la embolización pueden ser esperadas
con atención cuidadosa de varios principios importantes:
La necesidad de realizar una arteriografía de arteria Iliaca
Interna selectiva bilateral, comprender y conocer los patrones de
circulación pélvica, y el uso de técnicas de
Road Mapping para facilitar el cateterismo sub. selectivo en caso
de emergencia. Nosotros creemos que la técnica de embolización
trans-catéter arterial debería ser el tratamiento inicial
para la hemorragia refractaria pélvica post-parto, post-cesárea
y post-quirúrgica; nosotros deseamos re enfatizar la importancia
de reservar la ligadura de la arteria Uterina e Hipogástrica
para los pacientes con fracaso de la embolización debido a
que la ligadura arterial que ha fracasado puede impedir un tratamiento
de embolización posterior o hacerlo difícil o imposible
debiéndose derivar al paciente a una histerectomía.
Para las malformaciones arteriovenosas uterinas congénitas
y las malformaciones arteriovenosas pélvicas no resecables
la embolizacion es también el mejor tratamiento.;la , embolización
pre quirúrgica debe ser utilizada solo para lesiones pélvicas
resecables. El uso de la embolización de la arteria Uterina
para el tratamiento de un embarazo ectopico cervical no ha sido comparado
contra el tratamiento quirúrgico pero promete ser una técnica
segura y exitosa si el curetaje es realizado inmediatamente después
dela embolización. El cateterismo de la arteria Uterina para
embolización como medida profiláctica en pacientes
quirúrgicos de alto riesgo también es promisoria y
su uso habitual espera la identificación subgrupos de pacientes
que probablemente se beneficien con esta aproximación terapéutica.
Las complicaciones de la embolización arterial trans-catéter
han sido extremadamente raras en la situación de sangrado
pélvico maligno, aunque ante la presentacion de algunos casos
de formación de abscesos puede que sea prudente administrar
antibióticos en forma profiláctica a los pacientes
que van a embolización arterial trans-catéter. El uso
de tecnología de Road Mapping digital facilita en alguna forma
la rápida selección de los vasos sangrantes, la realización
de una rápida embolización y obtención de hemostasis,
un incremento en la capacidad de realizar embolización sub
selectiva y sub siguiente disminución dramática de
riesgo de complicaciones isquémicas. En todos los casos un
uso meticuloso de la técnica angiográfica y el manejo
de materiales embólicos es mandatario. Los efectos colaterales
dela embolización arterial trans-catéter sobre la fertilidad
no han sido demostrados hasta este momento y varios reportes de embarazos
después de la embolización pélvica existen corrientemente
en la literatura.
Los impedimentos para el uso amplio de la embolización en
el tratamiento de la hemorragia pélvica son varios. La utilización
del tratamiento de embolización varia ampliamente de hospital
en hospital y es dependiente de que el hospital tenga capacidad angiográfica
digital, médicos entrenados y un experimentado radiólogo
o cardiólogo intervensionista para el uso de los materiales
embólicos. La capacidad de movilizar estos recursos rápidamente
en situación de emergencia es fundamental, así como
también adecuar la tecnología y el personal para que
los médicos derivadores se sientan seguros en derivar a su
paciente a un laboratorio de angiografía para la realización
del procedimiento. El concepto de que el sangrado es esencialmente
un problema quirúrgico y que los cirujanos resuelven sus propios
problemas necesita ser abandonado, en favor de una aproximación
multidisciplinaria en la cual una temprana consulta al cardiólogo
o radiólogo intervensionista sea realizada y el tratamiento
de embolización instituido si esta indicado. Es nuestra esperanza
que esta actualización aumentará la comprensión
clínica y la apropiada utilización de esta forma de
tratamiento para el beneficio de los pacientes obstétricos
y ginecológicos.
Autor: SureshVedentham,MD Scott C Goodwin,MD Bruce. Mc Lucas, MD Gregory Mohr, MD
Ultima actualizacion: 18 de Agosto de 2003