ultima actualización
5 de febrero del 2012
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La embolización arterial transcatéter ha recientemente
surgido como una técnica percutánea altamente efectiva
para controlar el sangrado genital agudo y crónico de una
amplia variedad de enfermedades ginecológicas y obstétricas.
Los beneficios para el paciente y para el sistema de salud han
incluido; baja tasa de complicaciones, que se eviten los riesgos
quirúrgicos, que se preserve la fertilidad, y que hayan
hospitalizaciones más breves. En éste artículo,
son discutidas las indicaciones habituales de la embolización
pélvica, los tipos de embolización, consideraciones
técnicas, la tasa de éxito inmediata, las causas
de fracaso, complicaciones, y el pronóstico. Nuestra revisión
de la literatura y de la experiencia clínica sugieren que
la embolización debería ser usada antes que el tratamiento
quirúrgico para el sangrado pélvico no maligno en
la mayoría de las situaciones clínicas, incluyendo
el sangrado post-operatorio, post-cesárea y post- parto.
Estamos convencidos, que esta forma de tratamiento esta poco usada
y el propósito primario de este articulo es enfatizar su
rol como una técnica altamente efectiva y relativamente
poco invasiva para el tratamiento del sangrado genital.
La hemorragia genital y pélvica son una causa mayor de morbimortalidad
en la mayoría de las enfermedades del tracto reproductivo
femenino y su manejo representa un problema de preocupación
crítica para los ginecólogos y obstetras. Después
del fracaso de las medidas locales del tratamiento, esos pacientes
han sido tradicionalmente tratados con ligaduras de las arterias
hipogástrica bilateral y uterinas. Los pacientes que continúan
con un sangrado refractario a dicha ligadura han sido derivados
a histerectomía quirúrgica como medida de salvataje,
con su perdida de fertilidad asociada. Las desventajas del tratamiento
quirúrgico incluyen; una tasa de fracaso significativa para
las ligaduras de arterias hipogástricas, la necesidad de
anestesia general, y las complicaciones quirúrgicas asociadas
( infecciones, sangrado y primordialmente injuria de los uréteres).
Al uso de la angiografía diagnóstica en la situación
de hemorragia aguda se le comenzó a dar importancia en el
año 1960 cuando fue demostrado que la angiografía
podía mostrar numerosos focos de sangrado arterial después
que la exploración quirúrgica había fracasado
en identificar el sitio de un sangrado gastrointestinal activo.
(1). La década del 70 vivió la introducción
de varios métodos percutáneos para controlar el sangrado
gastrointestinal agudo, incluyendo la administración de
medicamentos vasoconstrictores intraarteriales, (2) , el catéter
de oclusión por balón Wholey (3) y la embolización
transcatéter (4). Estos procedimientos fueron rápidamente
usados en situaciones de sangrado pélvicos en relación
al traumatismo (5), con una experiencia clínica acumulativa
que claramente demostró que la embolización por partículas
ofrecía significativas ventajas en relación a la
cirugía en cuanto a la morbi mortalidad.
En los años más recientes, la embolización
arterial transcatéter ha surgido como una técnica
percutánea altamente efectiva para controlar la hemorragia
ginecológica y obstétrica. Dada la incidencia del
sangrado genital y la alta tasa de éxito reportada de la
embolización nosotros encontramos realmente sorprendente
lo poco utilizada que es ésta técnica. Mientras la
embolización arterial transcatéter ha probado ser útil
en un amplio espectro de enfermedades ginecológicas y obstétricas,
la tasa de éxito en las situaciones no malignas ha sido
particularmente alta y por eso nosotros vamos a focalizar nuestra
discusión en el uso de la embolización transcatéter
en las situaciones fundamentalmente benignas ginecológicas
y obstétricas. El objetivo primario del artículo
es mejorar nuestro conocimiento y comprensión de las indicaciones
corrientes de la técnica intervensionista percutánea
y actualizar su rol en el manejo de los pacientes ginecológicos
y obstétricos.
Autor: SureshVedentham,MD Scott C Goodwin,MD Bruce. Mc Lucas, MD Gregory Mohr, MD
Ultima actualizacion: 18 de Agosto de 2003